Mirá esto antes de comprar una Jeep Renegade

0
119
views

Esta historia comenzó en marzo de 2015, en el momento en que frené a fondo, desde unos 135 km/h, con un Jeep Renegade 1.6 MultiJet 120 CV 4×2 de color naranja. La carrocería se inclinó hacia delante, nada extraño, era lo esperado. Pero continuó inclinándose y llegó un punto en que el cielo desapareció de mi horizonte. Todo lo que veía era asfalto y más asfalto, moviéndose rápido delante de mis ojos. A pesar de ello seguí pisando el pedal con todas mis fuerzas. Tuve la sensación de que las ruedas traseras estaban en el aire, lo que me extrañó al no sentir ningún golpe cuando estas regresaron a su sitio. Detuve el coche y me quedé pensando, desconcertado, si lo que había sentido era cierto.

Puse a grabar una cámara que llevaba conmigo y volví a repetir la acción de frenada. Efectivamente, las ruedas se despegaban del suelo. Y mucho. Enganché la cámara al parachoques trasero e hice la misma frenada por tercera vez. Como antes, las ruedas se levantaron, aunque no llegaron tan arriba, probablemente porque no dejé tiempo suficiente para que los frenos se enfriaran.

Así lo cuentan en km77, un sitio especializado de autos, y lo peor no termina ahi, sino que también hay reportes que los Renegades se quedan sin líquido de frenos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here